En el partido de ida del primer cruce clasificatorio, el conjunto ecuatoriano de Universidad Católica logró una ventaja estratégica sobre el uruguayo Juventud de Las Piedras con un 1-0 a domicilio. Para pasar de ronda, a los quiteños les basta con empatar en Quito.
El equipo local no juega en Quito desde el año pasado. Su última experiencia allí fue negativa, pero asumible: derrota 0-1 ante un Independiente del Valle que ya tenía asegurado el campeonato. Ahora regresa a casa con una renta mínima, pero muy valiosa, que le permite gestionar los tiempos del encuentro y obligar a los visitantes a tomar más riesgos.
En el plano internacional reciente, el cuadro ecuatoriano ofrece señales positivas. En sus últimos cuatro partidos a nivel continental, en la Copa Sudamericana, el conjunto católico vio puerta en todos y en tres de ellos esa capacidad ofensiva se tradujo en victoria. Ese patrón de marcar con regularidad es un factor clave de cara a la vuelta en la capital ecuatoriana.
La ventaja de un gol para la escuadra quiteña llegó gracias a un cabezazo de Jhon Chancellor tras un saque de esquina en el minuto 47. Hasta el descanso, los visitantes apenas habían realizado un disparo desviado, mientras que los dueños de casa sometieron el área de Rafael Romo a un constante acoso con centros y remates (10). Tras el pitido final, las estadísticas apenas cambiaron: 17 (7)-4 (2) a favor del equipo local, pero también un 0-1 en el marcador.
Quizá sea pronto para que el conjunto uruguayo dé el salto directo a la fase principal de la Copa Libertadores. Los locales, al menos, ya han pasado varias veces por las rondas previas, mientras que para ellos se trata de una experiencia completamente nueva. Solo a finales de 2024 ascendió a la élite del fútbol uruguayo y, menos de año y medio después, la escuadra de Las Piedras ya está peleando por entrar en el máximo torneo continental.
El conjunto ecuatoriano llega con una ventaja corta pero muy manejable y con un buen historial goleador reciente en competiciones continentales: marcó en sus últimos cuatro partidos internacionales y en tres de ellos se llevó los tres puntos. En Quito le sirve el empate, pero por dinámica y necesidad del rival, el escenario más probable pasa porque el encuentro tenga goles y los locales, como mínimo, no salgan derrotados.
Con este contexto, la apuesta que mejor encaja es combinar la doble oportunidad a favor de Universidad Católica (victoria o empate) con el mercado de más de 1,5 goles en el partido.